SEMANA 4
El
miércoles 9 de agosto empezamos la clase leyendo un par de bitácoras, como es
de costumbre. Cobos hizo las
recomendaciones que suele hace, tener cuidado con la puntuación y algunas
tildes. En
este momento, lo único que recuerdo de lo que se leyó fue un incidente narrado
por una las compañeras en su bitácora. Algo sobre una confusión que había
tenido (no recuerdo si ella o su amiga) en todo caso, la situación de la que
hablaba era la confusión que había sufrido al saludar a alguien a quien había
confundido con otra persona. Supongo que me sentí identificada con este relato
por el hecho de ser una persona miope y por ende suelo saludar a muchos
extraños, confundiéndolos con algún amigo o amiga. Me sucede más de lo que
quisiera admitir.
Con
relación al tema de la miopía, me parece una interesante analogía con respecto
al tema que hemos estado tratando en clase y la necesidad de que todo usemos
unos lentes que nos permitan determinar (ver mejor) cuál es la información más
adecuada, dependiendo del uso que le vayamos a dar. Como comunicadores tenemos
la responsabilidad de usar unos buenos lentes y de promover su uso para que
aquellos que nos rodean (amigos, familiares, profesores, jefes) puedan ver con
mayor claridad. Para de este modo no
solo evitar confundir a un extraño con algún conocido, sino tampoco
confundir o confiar en lo que las diversas páginas de internet nos muestran
como aparente información verídica.
Esto
me lleva a reflexionar sobre un video que vi hace un par de semanas y del que
hasta ahora me acuerdo. Dicho video era sobre un tema que creo, se puede
relacionar directamente con la legitimidad de lo que leemos en internet o en
las redes sociales.
En este video se habla sobre "El efecto Mandela", un fenómeno que se caracteriza porque una gran cantidad de personas afirmar que algo pasó o es de cierta manera, cuando en realidad no lo es. Dicho fenómeno se nombró después que se descubriera que miles de personas creyeran que Nelson Mandela había muerto en los años 80, cuando en realidad murió en el 2013. El punto aquí es que esto ha sucedido muchas veces y lo más problemático es precisamente que estas mentiras son reproducidas masivamente en las diferentes redes sociales. Y ¡claro! nosotros como comunicadores y luchadores contra el mal de la miopía informática desconfiamos de ese extraño borroso y solo es hasta que nos acercamos lo suficiente, que decidimos si saludar (creer) a ese extraño que se nos aparece.
¡Dile no a la miopía informática!
Continuamos la clase, y Cobos nos preguntó en qué puesto la Universidad Javeriana, dentro del ranking nacional. -Está entre las primeras 5. A lo que Cobos preguntó: ¿Saben por qué no está en el primer o segundo puesto? Anotó las respuestas que íbamos diciendo en el tablero y enfatizó en la de un compañero. La cantidad de artículos de investigación es uno de los factores más determinantes dentro de los rankings, no solo nacionales, sino también internacionales.
Universidades como la Nacional de Colombia, La UNAM o la UBA, son instituciones que han producido cerca de doscientos mil artículos, mientras que universidades como Yale o MIT han publicado más de setecientos mil. Estas cifras me dejaron pensando en el bajo énfasis investigativo que tiene la Javeriana, y aunque muchos no le presten atención o crean que la producción y publicación de artículos académicos no tiene mayor utilidad, más allá del banal prestigio, soy de las que considera que son estos procesos investigativos los que, con mayor legitimidad, permiten visibilizar problemáticas en nuestra sociedad.
La investigación y póstuma publicación es necesaria para que una sociedad se vea a sí misma, se analice, se cuestione y por lo tanto cambie. En tiempos como los actuales, en dónde nos encontramos inmersos en un proceso de pacificación, comprender los procesos históricos, políticos, económicos y sociales es de vital importancia y una excelente manera para lograr este cometido es investigando, investigándonos. Por otro lado, pero no menos importante, cuando nos convertimos en investigadores publicados, nos volvemos un referente para otras naciones, pero no en un ámbito concerniente a lo cuantificable (no es cuestión de querer admiración por parte de otros en relación a la cantidad de publicaciones). Nos volvemos referentes para otros en un sentido más práctico. qué bueno sería que me llegara una cadena de alguna tía en donde dijera que según una investigación realizada por la Pontificia Universidad Javeriana, se descubren varios efectos en los procesos de votación provocados por el fenómeno de la posverdad.
De nuevo, como estudiantes tenemos la responsabilidad de impulsar estas dinámicas, por lo menos al interior de nuestra facultad y esto se debe a que veo en la Comunicación y en los Medio Masivos de Comunicación la capacidad necesaria para un verdadero cambio en busca de una mejor sociedad.
Lo único que puedo concluir es que como estudiantes de Comunicación Social tenemos muchas más responsabilidades de las que la gente, subestimándonos, cree.
Lo único que puedo concluir es que como estudiantes de Comunicación Social tenemos muchas más responsabilidades de las que la gente, subestimándonos, cree.

Wow que interesante!!! sigue así
ResponderEliminarGracias ;)
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